Aristóteles es otro de estos personajes que aunque vivió hace más de 2300 años, tenía una lucidez tan acertada que las frases que dejó plasmadas en aquella época, no sólo trascienden más allá del entorno de la filosofía, sino que han perdurado con todos sus valores en el tiempo hasta la era moderna.
- El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
- El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
- La esperanza es el sueño del hombre despierto.
- No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.
- Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.
- Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
- La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.
- Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
- Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.
- Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.
- Los sabios tienen sobre los ignorantes las mismas ventajas que los vivos sobre los muertos; que la sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
- No hay un gran genio sin mezcla de locura.
- El hombre más poderoso es aquel que es totalmente dueño de sí mismo.
- El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.
- La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.
- Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
- Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
- Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.
- Si las mujeres no existieran, el dinero no tendría ningun sentido.